Invasión de Ucrania, inflación y bajo crecimiento económico.

Como su nombre indica, nos encontramos en un mercado con tendencia bajista en términos generales y con gran volatilidad, motivado por grandes catalizadores negativos:

  1. Invasión de Ucrania por parte de Rusia, con las sanciones económicas que tienen como contrapartida la exacerbación de la inflación, como consecuencia del aumento de materias primas, petróleo y gas.
  2. Inflación: a raíz de la expansión monetaria de los Bancos Centrales y los cuellos de botella generados por el Covid 19, la inflación no ha dejado de crecer, con un grave peligro de aumento de tipos de interés y disminución de estímulos económicos.
  3. Crecimiento económico: nos encontramos en un momento, donde la mayoría de indicadores macroeconómicos, advierten del inicio de una recesión económica en los próximos meses.

Un escenario un tanto desalentador para el inversor, no obstante, con una gestión activa de la cartera y librando guerra de guerrillas se pueden obtener beneficios o al menos hacerlo mejor que el S&P 500.

Debemos tener en cuenta que el mercado, si bien ha corregido en los últimos meses, lo más probable es que siga en su tendencia bajista, ya que no se ha observado una capitulación de mercado, ni el inicio de un salvavidas por parte de la FED o BCE que están más preocupadas por la inflación que por la cotización bursatil.